Surtido de galletas artesanales marrón

16 Galletas Artesanales

9.45

16 Galletas Artesanales: 4 galletas de cacao y frutos secos. 4 galletas de naranja. 4 galletas de avena y cacao. 4 galletas de jengibre.

ALÉRGENOS: Contiene gluten, huevo, lactosa, frutos de cáscara y soja. PUEDE CONTENER TRAZAS DE OTROS FRUTOS DE CÁSCARA.

Surtido de galletas artesanales marrón.

16 GALLETAS ARTESANALES

Ingredientes: Harina de trigo, mantequilla DOP Alt Urgell-Cerdanya, azúcar, jengibre, huevo pasteurizado, piel de naranja, cacao, copos de avena, chocolate (azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, emulgente: lecitina de soja), avellanas, nueces y pistachos.

  • 4 galletas de cacao y frutos secos.
  • 4 galletas de naranja.
  • 4 galletas de avena y cacao.
  • 4 galletas de jengibre.

Sabor y textura: Galletas crujientes y aromáticas, con un equilibrio entre la dulzura del chocolate, la intensidad del jengibre y la frescura cítrica de la naranja. Los frutos secos aportan una textura rica y crujiente.

Galletas Artesanales Perfectas para:

  • Acompañar el café o tu infusión preferida.
  • Un desayuno o merienda nutritiva y sabrosa.
  • Un capricho dulce con ingredientes de calidad.

Conservación: Guardar en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa. Caducidad: 3-6 meses para mantener la frescura y el sabor.

“¡Disfruta de unas galletas artesanas con lo mejor de la tradición y el sabor!”

Contiene leche procedente de las vacas que pastan en los Pirineos. Se produce la mantequilla DOP Alt Urgell-Cerdanya, con la que elaboramos estas galletas utilizando métodos totalmente tradicionales y artesanales.

«En busca del maridaje ideal»

Endulzar los tés e infusiones dejando que se derrita en el interior de un trozo de galleta retenido en el paladar, y comparar las sensaciones que despierta cada pequeña pieza de pastelería combinada con la infusión preferida es una experiencia que puede estar al alcance de todos, pero que nadie describe tan bien como Proust en el pasaje de la magdalena en En busca del tiempo perdido y que probablemente a muchos nos transportará como a él, a recuerdos agradables vividos alrededor de algo dulce para compartir:

… Me llevé a los labios una cucharada de té en la que había dejado ablandar un trozo de magdalena. Pero, en el mismo instante en que el sorbo de té y las migas de bizcocho llegaron a mi paladar, me estremecí, dándome cuenta de que ocurría algo extraordinario. Me había invadido un placer delicioso, aislado…

Marcel Proust.
Por el camino de Swann.
En busca del tiempo perdido.